Centro de las Artes Escénicas y de la Música, se sitúa junto a la antigua prisión provincial, entre la calle Príncipe de Vergara, la calle de nuevo trazado Arias Pinel y la calle Alonso del Castillo, en el barrio de La Prosperidad.
El edificio, por tanto, se manifiesta como un potente volumen que domina la nueva escena urbana, propiciando un nuevo orden que estructura la imagen futura de este ámbito de carácter emblemático, y su entorno, a modo de nuevo foro cultural urbano en que se unen el propio Centro de Artes Escénicas y de la Música y el Domus Artium 2002.
La idea es la de un edificio espectáculo en la ciudad: a través de sus largas alineaciones de vidrio respira el uso del interior y, en su visión nocturna, deja ver al exterior proyectadas sobre pantallas las sombras de los propios espectadores usuarios de los amplios espacios vestibulares. Un sugerente espectáculo de sombras chinescas en el que el actor es el espectador inadvertido. Levedad, transparencia, nueva figuración, materiales reconsiderados de su uso habitual, nuevo trasunto actual para una arquitectura de siempre. Sin admitir su trivialización.
Dotada de todas las capacidades técnicas y de seguimiento espectacular está preparada para todo tipo de espectáculos, y dispone de una caja escénica de 33,30 m de ancho, 17 m de fondo, y 27 m de altura. La embocadura, de dimensiones 19,50 m de anchura y 9,45 m de alta, es una de las mayores construidas últimamente en España para edificios de uso semejante. Esta caja escénica puede dar cabida a actividades escénicas de todo tipo, especialmente las de gran formato.
Remata el edificio un módulo de trasescena de carácter técnico-asistencial, además de una sala de ensayos con luz natural y de dimensiones que la hacen muy útil para danza y teatro.