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Un paseo por la ciudad vieja de Salamanca, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, nos acercará a gran parte de los numerosos monumentos y atractivos con los que cuenta la ciudad. Iniciando el camino desde la Plaza Mayor, el más importante de los espacios públicos y la plaza barroca más bella de España, podemos dirigirnos hacia La Rúa pasando por la Plaza del Corrillo, animado espacio en el que se ubica la iglesia románica de San Martín, adosada la misma Plaza Mayor. Ya en l a calle de La Rúa, avistamos al fondo la Catedral Nueva, de estilo gótico y a cuya trasera se encuentra el Patio Chico, nexo de unión con la Catedral Vieja, de estilo románico. Una de sus entradas es el acceso a la Exposición Permanente Ierónimus, magnífica oportunidad para conocer las interioridades de las catedrales y disfrutar de las mejores vistas de la ciudad desde su andén superior y terrazas. A la salida podemos dirigirnos al Huerto de Calixto y Melibea, hermoso paraje dedicado a los famosos amantes y donde cuentan que la alcahueta Celestina trató de unirlos. Muy cerca de estos jardines, en la cuesta de Carvajal, está la Cueva de Salamanca, donde cuenta la leyenda impartía clases el mismísimo Diablo. Casi desde aquí podemos ver la impresionante fachada del Convento de San Esteban o de los Dominicos, auténtica joya del Renacimiento salmantino. Volviendo hacia las catedrales encontramos en su entorno el Museo de Art Nouveau y Art Déco Casa Lis, el más visitado de Castilla y León. Alberga excelentes obras de Émile Gallé, Antonin Daum o René Lalque y su fachada sur cierra el patio central con una hermosa vidriera emplomada. A muy poca distancia, ya junto al río Tormes, encontramos junto al Casino del Tormes, el Museo de Historia de la Automoción con más de 200 piezas históricas, muchas de ellas únicas y verdaderas joyas como el Rolls-Royce Silver Gost de 1922 o un Hispano Suiza de 1930. A la salida podemos aprovechar para acercarnos al Puente Romano, cuya construcción se inició en el S.I y desde donde podemos iniciar la subida hacia la calle Libreros, la cual nos llevará a la fachada principal de la Universidad de Salamanca, la más antigua de España y motor de la vida salmantina. Continuando por la calle Libreros llegaremos a La Clerecía, sede de la Universidad Pontificia y en frente de la cual encontramos la Casa de las Conchas. La calle compañía nos llevará al Palacio de Monterrey, hermoso edificio plateresco propiedad de los Duques de Alba. Son muchos más los atractivos que nos encontramos en este paseo pero puede ser hora de regresar de nuevo a la Plaza Mayor y disfrutar de un merecido aperitivo en cualquiera de sus animadas terrazas.
Otros edificios y espacios de interés son el CAEM (Centro de Artes Escénicas y Musicales), el Teatro Liceo, el Palacio de Congresos de Castilla y León o la bella iglesia de Santo Tomás.
OTRAS COSAS QUE HACER EN SALAMANCA:
- Shopping en sus calles peatonales o regalos especiales en la tienda del museo Casa Lis.
- Pinchos y tapas en los numerosos bares (incluidas con cada bebida).
- Tapas especiales en Casa Montero, La Cocina de Toño o Vida y Comida.
- Un cafetito o un helado en la terraza del Café Novelty, el más antiguo de la ciudad y la terraza más animada de la Plaza Mayor.
- Embutidos ibéricos y jamón de Guijuelo.
- Una copita para conocer la animada noche salmantina en bares espectaculares como el Puerto de Chus, Tio Vivo, La Posada de las Ánimas…
- El mejor desayuno lo disfrutarás en TRYP Salamanca Montalvo.
Y EN LA PROVINCIA:
La Sierra de Francia acoge algunos de los pueblos más hermosos de Salamanca. Villas como La Alberca, primer municipio español que consiguió la distinción de Monumento Histórico Artístico, San Martín del Castañar, Sequeros, o parajes naturales como el Parque Natural Las Batuecas o la Peña de Francia atraen a numerosos turistas y visitantes.
La Sierra de Béjar, declarada Reserva de la Biosfera, además de pueblos como Candelario donde disfrutar de su peculiar arquitectura popular, cuenta desde hace pocos años con la estación de esquí de La Covatilla, con altitudes superiores a 2000 m. ideales para la práctica del montañismo.
El Parque Natural Arribes del Duero nos acerca a pueblos como Aldeadávila, Hinojosa de Duero o San Felices de los Gallegos. Su nombre le viene de las profundas depresiones causadas por el río Duero y sus afluentes, frontera natural con Portugal. Sus impresionantes paisajes han asombrado a personajes como Unamuno. En la actualidad se pueden realizar cruceros en barco que nos ayudarán a disfrutar de su variada fauna (águilas reales, buitres leonados, cigüeñas negras…).
Ciudad Rodrigo, con su catedral, palacios, muralla e historia, Alba de Tormes, con su museo Teresiano, Ledesma o Peñaranda, son otras villas importantes que no deberíamos dejar de visitar. Sin olvidar Guijuelo, con su grandiosa industria chacinera, productora de del mejor jamón ibérico. |
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